Esta iniciativa versa sobre un principio de indefectible cumplimiento, el respeto por la diversidad cultural, étnica, religiosa, política, socioeconómica, de opción de género, como lo estipula el Plan Decenal de Educación 2006 – 2016.

 

Sustentados además en los criterios establecidos como fundamento legal desde el PLANEDH (Plan Nacional de Educación en Derechos Humanos). Se busca acercar cada vez más a los diferentes entes que conforman nuestra Comunidad Educativa, al reconocimiento precisamente de esta pluralidad que nos hace fuertes en términos Socio Culturales. 

 

El principio de inclusión engloba cada actividad planeada durante el año escolar, las diferentes alternativas de trabajo están condicionadas por el respeto a la diferencia de criterio, y es en esa discrepancia en la que puntualizamos para dar pie al surgimiento de cada rol, de cada episodio, de cada proyecto, como un todo indisoluble. Pensamos en conjunto, Colegio-Comunidad, en afianzar el principio de familia Americanista, en donde un ser cuida a otro ser, sirve a otro ser, porque constantemente somos exhortados a pensar en el otro de manera proactiva, edificadora y honesta.

 

La educación en y para los derechos humanos, es transversal desde la práctica académica, percibe la necesidad de formar sujetos en derechos, propiciadores de cambios permanentes y continuos, ligados al desarrollo, la paz y la democracia que persigue en últimas, la defensa de la dignidad humana, la libertad, la igualdad, la justicia y la solidaridad. 

 

En el Colegio Americano de Cali, la educación por Procesos y Valores, acoge esta normativa y la expresa de manera directa en bien común, como valor agregado, definiendo como fin de la formación de sujetos autónomos, competentes, capaces de propiciar cambios que generen bienestar de orden común desde su propia historia.