¿Cómo seleccionar los contenidos que ven nuestros hijos en televisión, videojuegos, videos, películas, libros o series?

La gran cantidad de información proveniente de la televisión, los libros o las plataformas digitales a la que están expuestos nuestros hijos trae un reto muy importante a padres, madres y cuidadores: desarrollar criterios, que podamos compartir con ellos, y que nos permitan seleccionar de manera crítica y responsable el contenido que ven a través de estos medios. En este boletín Aprendiendo a Ser PaPaz presentamos algunas herramientas sencillas para lograrlo.

1. Conocer y usar la clasificación recomendada por edades:
En general, los programas de televisión, videojuegos, videos, películas, libros y series tienen un sistema de clasificación por edades basado en el tipo de información que presentan. Este siempre será el primer criterio que podemos tener en cuenta para filtrar y decidir qué pueden leer, ver o jugar nuestros hijos. Al acoger estas recomendaciones, podemos tener más claridad sobre el tipo de información a la que están expuestos nuestros hijos.

2. Evaluar críticamente la información:
Aunque estos sistemas de clasificación son un indicador sobre el nivel de violencia, el contenido sexual y el lenguaje que se usa en este tipo de material, esta regulación no siempre es apropiada o suficiente para tomar una decisión informada. Por eso, es necesario que a la hora de elegir:

Indaguemos quién es el autor/productor/director y cuál es la trama/historia/tema. Esto nos va a ayudar a entender cuál es el contexto, qué temas van a aparecer y cuál es el mensaje que quieren transmitir. Leamos o veamos reseñas sobre ese contenido. En Internet existen numerosos sitios donde se puede consultar este tipo de información. Es importante que al hacerlo identifiquemos quién nos está hablando, cuál es su experiencia en el tema y por qué recomienda o no ese contenido.
Dialoguemos con otros padres, madres, cuidadores o educadores para conocer su opinión y experiencia. Esto nos dará algunas ideas sobre qué conversaciones debemos tener con nuestros hijos y cuál es el tipo de acompañamiento que debemos hacer.

3. Dialogar con ellos sobre estos contenidos:
Aunque no siempre podemos acompañar a ver, leer o jugar este tipo de información, si podemos estar presentes en ocasiones y conversar con ellos sobre fragmentos, temas o preguntas que surjan. De hecho, cuando nos enfrentamos a contenidos con situaciones de violencia, agresión, discriminación, suicidio o dilemas éticos, podemos usarlos como una oportunidad para enseñarles a analizarlos críticamente a través de preguntas como:

¿Qué piensas sobre lo que acabas de ver/leer/oír?
¿Estás de acuerdo con lo que está pasando?
¿Crees que los personajes hubieran podido hacer cosas diferentes?
¿Por qué crees que están actuando de esta forma?
¿Qué harías si te enfrentaras a una situación similar?
¿Cómo te sientes al respecto?

Debido a los diferentes niveles de desarrollo, es más sencillo y productivo que este tipo de conversaciones se den, sobre todo, con los niños y niñas en edad escolar y con los adolescentes.

4. Estar al tanto de lo que hacen y/o piensan a los productores de contenidos que les gustan:
Una forma sencilla de conocer a qué tipo de información están expuestos nuestros hijos es seguir o estar al tanto de lo que hacen los productores de este contenido. Seguirlos a través de sus redes sociales o de su canal de YouTube es una buena forma de conocer el tipo de mensajes que transmiten y los mecanismos o lenguaje que usan para comunicarse. Esto también nos permite tener conversaciones con nuestros hijos en las que podemos preguntarles sobre los temas que se manejan en estas plataformas.

5. Estar atentos a sus comportamientos y estados de ánimo:
Finalmente, es muy importante que estemos conectados con nuestros hijos. No solo que los acompañemos a sus tareas diarias, sino que estemos monitoreando constantemente su estado de ánimo, si se sienten tristes, angustiados, ansiosos o alterados. Al hacer identificamos si necesitan de nuestra ayuda para resolver un problema o si alguno de los contenidos a los que están expuestos puede estar siendo negativo para ellos.